Mostrando las entradas con la etiqueta Primeros Auxilios. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Primeros Auxilios. Mostrar todas las entradas

2007/06/06

Que hacer ante una electrocución


La electrocución o quemadura por acción de la corriente eléctrica es relativamente frecuente en el hogar, aquí los más afectados son los niños que desconociendo los riesgos que suponen los aparatos eléctricos, juegan con ellos y terminan sufriendo sus consecuencias. También se presenta cuando la persona entra a bañarse y conecta el calentador, no debemos olvidar que el agua y el vapor de agua son conductores de la electricidad.

Los procesos de electrocución se caracterizan por la presencia de dos quemaduras: una el orificio de entrada de la corriente eléctrica y otra el de salida. En su recorrido el flujo eléctrico quemará todos los tejidos que se encuentre desde el punto de entrada al de salida, asimismo afectará a la composición y función de los órganos pudiendo provocar la muerte de la persona.

Consideraciones
Es importante tener presente las siguientes consideraciones:
Sí piensa trabajar con la corriente eléctrica (instalaciones de la casa: enchufes, lámparas, etc.) desconecte la energía.
Sí va a limpiar aparatos conectados a la red eléctrica, desconéctelos primero (lámparas, refrigeradores, etc.).
Cuando entre al baño no enchufe calentadores.
Sí hay niños pequeños en la casa, ponga protectores de corriente a los enchufes

Tratamiento
Frente a una persona electrocutada siga las siguientes recomendaciones:
Revise el área donde se encuentra la víctima
Si la persona no tiene pulso ni está respirando, aplíquele reanimación cardiopulmonar
Traslade a la víctima al hospital más cercano
Desconecte la fuente generadora de electricidad. Si la persona se encuentra unida a un cable, use un elemento aislante (madera, plástico, etc.) no use las manos para retirar el cable, porque podría resultar electrocutado

Qué hacer en una hemorragia nasal


El sangrado nasal es muy frecuente y las causas más comunes son el trauma nasal, las rinitis (incluidas las alérgicas), o la respiración de aire excesivamente seco. Una gran cantidad de sangrados nasales ocurre sin razón aparente.

La mayor parte de los sangrados nasales proceden del tabique nasal y generalmente son muy fáciles de parar. En algunas personas los sangrados nasales proceden de áreas más profundas de la nariz, y estos sangrados, que son menos frecuentes, son mucho más difíciles de cortar.

Tratamiento urgente de los sangrados nasales

- Sentarse o quedarse de pie, lo que favorece el lentificar el flujo de sangre hacia las venas de la nariz. No echar la cabeza hacia atrás.

- Taponarse la nariz con el índice y el pulgar y respirar a través de la boca durante 5 ó 10 minutos; esto parará el flujo de sangre.

- Empapar una torunda de algodón con agua oxigenada e introducirla en la fosa nasal sangrante.

- Si el sangrado no para en 10 ó 15 minutos, buscar rápidamente asistencia médica

Como Actuar ante una fractura


Síntomas
Impotencia funcional
Dolor
Chasquido o crepitación
Hinchazón-tumefacción
Amoratamiento
Fractura Abierta: Aquella que está complicada con una herida. Tratamiento:
Cortar la hemorragia si existe.
Cubrir la herida.
Inmovilizar la fractura.
Fracturas de Extremidades - Inmovilización
Antebrazo: desde raíz de los dedos a axila, codo a 90° y muñeca en extensión.
Muñeca: desde raíz de los dedos a codo, muñeca en extensión.
Dedos y mano: desde punta de los dedos a muñeca, dedos en semiflexión.
Fémur y pelvis: desde raiz de los dedos a costillas, cadera y rodillas en extensión; tobillo a 90°.

Tibia y peroné: desde raíz de los dedos a ingle, rodilla en extensión, tobillo a 90º.

Tobillo y pie: desde raíz de los dedos a rodilla, tobillo a 90°.
En resumen, una fractura se inmoviliza con férula que abarque una articulación por arriba y otra por debajo de la lesión. La inmovilización se puede improvisar con: bastones, flejes, ramas de árboles, tablillas, revistas, etc., sujetas con:
vendas, tiras de sábanas, cintas, ligas, pañuelos, cinturones, cuerda, etc.

En fracturas de miembro inferior puede servir de férula el miembro sano extendido y atado o vendado juntamente con el lesionado. En las de brazo puede servir el tronco fijándolo al mismo con vendas, bufandas, etc.

Fracturas del Tronco (Columna Vertebral, Cuello): Tratamiento:
No mover al lesionado, dejarlo tendido en el suelo.

Traslado inmediato al hospital.

El traslado se hará en plano duro, evitando que flexione la columna vertebral ni que pueda flexionarla durante el traslado, Si no se dispone de camilla se improvisara , con tablones, una puerta, etc.

Lesiones producidas por el frío


Las lesiones que produce el frío, por lo general, no se manifiestan, ni siquiera en climas extremadamente fríos, si la piel, los dedos de manos y pies, las orejas y la nariz están bien protegidos y no quedan expuestos al aire durante mucho tiempo. Cuando la exposición es más prolongada, el organismo automáticamente estrecha los pequeños vasos sanguíneos de la piel de los dedos de las manos y los pies, las orejas y la nariz para dirigir más sangre a los órganos vitales como el corazón y el cerebro. Sin embargo, esta medida de autoprotección tiene un precio: como estas partes del cuerpo reciben menos sangre caliente, se enfrían con más rapidez.

Evitar una lesión producida por el frío es sencillo: hay que saber dónde está el peligro y prepararse. Las prendas de vestir (preferiblemente de lana) o los abrigos con capucha rellenos de plumas o fibra sintética, además de proteger contra el viento constituyen la vestimenta ideal incluso en las condiciones más duras. Como por la cabeza se pierde gran cantidad de calor, es fundamental contar con un sombrero que abrigue. También es conveniente comer y beber lo suficiente.

Las lesiones provocadas por el frío comprenden la hipotermia, trastorno en el que todo el cuerpo se enfría alcanzando temperaturas potencialmente peligrosas, el congelamiento parcial, es decir, cuando partes del cuerpo resultan dañadas superficialmente, y el congelamiento, en el que algunos tejidos corporales quedan completamente destruidos. La excesiva exposición al frío también provoca sabañones y pie de inmersión.

Hipotermia
La hipotermia es una temperatura corporal anormalmente baja.
Los ancianos o los muy jóvenes son los más vulnerables. Están particularmente expuestos los que viven solos y permanecen sentados durante horas o días en un ambiente frío, pues lentamente comienzan a sentir confusión y debilidad. La mitad de los ancianos que padecen hipotermia muere antes o poco después de haber sido encontrados. De todos modos, ni siquiera las personas jóvenes, fuertes y sanas son inmunes a la hipotermia.

Causas
La hipotermia se produce cuando el cuerpo pierde calor más rápidamente de lo que tarda en quemar energía para reponerlo. El aire frío o el viento pueden hacer perder el calor del cuerpo por convección. El permanecer sentado o inmóvil durante bastante tiempo sobre el suelo frío o una superficie metálica, o bien con la ropa mojada, hace que el calor del cuerpo pase a la superficie más fría por conducción. El calor puede perderse a través de la piel expuesta, especialmente de la cabeza, a través de la radiación y la evaporación del sudor.

La hipotermia suele producirse cuando una persona se encuentra inmersa en agua fría (cuanto más fría , más rápido se produce la hipotermia). El inicio de la hipotermia puede pasar inadvertido fácilmente durante un largo período de inmersión en agua que no parece demasiado fría, pero que sin embargo está sustrayendo calor al cuerpo. Es importante reconocer el peligro de una inmersión en agua helada, aunque sea durante pocos minutos, o más tiempo en un agua más templada, especialmente porque la víctima a menudo suele desorientarse.

Síntomas
El comienzo de la hipotermia suele ser tan gradual y sutil que tanto la víctima como los demás no perciben lo que está sucediendo. El movimiento se vuelve lento y torpe, el tiempo de reacción es más lento, la mente se nubla, la persona no piensa con claridad y tiene alucinaciones. Quien sufre hipotermia puede caerse, caminar sin destino fijo o simplemente recostarse para descansar y quizás morir. Si la persona se encuentra en el agua, se mueve con dificultad, poco después se rinde y finalmente, se ahoga.

Tratamiento
En las primeras fases, ponerse ropa seca y cálida, tomar bebidas calientes o acurrucarse en un saco de dormir con un compañero puede contribuir a que la persona se recupere. Si ésta se encuentra inconsciente, hay que evitar que siga perdiendo calor, se la debe envolver en una manta seca y abrigada y, en la medida de lo posible, llevarla a un lugar cálido mientras se prepara su traslado a un hospital. A menudo no se le encuentra el pulso ni se oyen sus latidos cardíacos. La víctima debe ser movilizada con suavidad porque un golpe brusco podría producirle un ritmo cardíaco irregular (arritmia) que podría resultar mortal. Por este motivo no se recomienda recurrir a la reanimación cardiopulmonar fuera de un hospital, a menos que la víctima haya estado inmersa en agua fría y esté inconsciente. Como el riesgo de que una víctima inconsciente muera es alto, éstas deberían ser tratadas y controladas en un hospital. Las víctimas de hipotermia no deberían ser consideradas muertas hasta que hayan alcanzado una temperatura normal y, a pesar de ello, no presenten signos de vida.

Que se hacer ante una quemadura leve


Siempre que sea posible, las quemaduras leves deberían sumergirse de inmediato en agua fría. Las quemaduras con productos químicos, deberían ser lavadas con grandes cantidades de agua repetidas veces. En la consulta del médico o en la sala de urgencias, la quemadura se limpia cuidadosamente con agua y jabón para eliminar la suciedad. Si hay polvo adherido a la superficie de la piel, se puede anestesiar la zona y eliminarlo con un cepillo. Las ampollas que han reventado o que podrían hacerlo con facilidad suelen ser extirpadas. Una vez limpia la zona, se aplica una crema con un antibiótico como sulfadiacina de plata.

A continuación, se coloca una venda, generalmente hecha de gasa, para proteger la zona quemada del polvo y de otras posibles lesiones. Mantener el área limpia es extremadamente importante, porque si la capa superior de la piel (epidermis) resulta dañada, puede sobreinfectarse. Los antibióticos pueden ayudar a evitar la infección, pero no siempre son necesarios. Si la inmunización de la persona no está actualizada, se aplica una dosis de refuerzo de vacuna antitetánica.

Un brazo o una pierna quemados suelen mantenerse a una altura más elevada que la del corazón para reducir la hinchazón. Mantener esta posición sólo es posible en el hospital, donde parte de la cama puede elevarse o es posible recurrir a la tracción. Si la quemadura afecta a una articulación y es de segundo o tercer grado, puede que deba ser inmovilizada con una férula, ya que el movimiento podría empeorar la herida. Muchos quemados necesitan analgésicos, por lo general derivados opiáceos, durante al menos unos días.